2016: Donald Trump y el espectacular aumento de las suscripciones digitales

 

Por Ismael Nafría | Abril de 2017


  • Baja la publicidad y aumentan las suscripciones digitales
  • 20 aniversario de la web
  • Lanzamiento de The New York Times en Español y NYT Global
  • Nuevo plan estratégico sobre el trabajo de la redacción
  • G. Sulzberger, nuevo editor adjunto del Times
  • Los mensajes en la reunion interna State of The Times 2016
  • Donald Trump y The New York Times
  • Compra de The Wirecutter por 30 millones de dólares
  • Renovación del edificio del Times en 2017

Para el Times, el año 2016 estuvo marcado por dos grandes asuntos que, de hecho, guardan una estrecha relación: el espectacular incremento de las suscripciones digitales, especialmente durante la segunda mitad del año, y el enfrentamiento directo con el ganador de las elecciones presidenciales celebradas en Estados Unidos el 8 de noviembre, el candidato republicano Donald Trump.

Baja la publicidad y aumentan las suscripciones digitales

Los resultados económicos del año 2016 reforzaron las dos principales tendencias que se habían venido apuntando en años anteriores: la publicidad impresa siguió a la baja –con un brusco descenso del 15,8%–, mientras que las suscripciones digitales experimentaron un fuerte crecimiento al sumar algo más de medio millón de usuarios de pago durante el año.

En el último trimestre de 2016, como se puede visualizar perfectamente en una de las imágenes que se incluyen en el capítulo de los gráficos del negocio del Times, el diario ganó 276.000 suscriptores digitales. Era una cifra espectacular, muy superior a la lograda en cualquier otro trimestre desde el inicio del servicio de pago en 2011 si exceptuamos el primero, el del lanzamiento, cuando se alcanzó una cantidad ligeramente superior. Eso permitió al Times finalizar el año 2016 con 1.608.000 suscriptores digitales, a los que había que sumar los 245.000 suscriptores de los crucigramas digitales. Así, en total, el diario contaba a 31 de diciembre de 2016 con 1.853.000 suscriptores digitales. Además, en los últimos tres meses de 2016 se produjo también algo que no había sucedido desde 2011: aumentó el número de suscriptores de la edición impresa.

Los ingresos totales del Times cayeron ligeramente (-1,5%) en 2016, para situarse en 1.555,3 millones de dólares. La causa principal de esta reducción fue el mencionado descenso del 15,8% de la publicidad impresa, que no se pudo compensar con el aumento (5,9%) de los ingresos por publicidad digital. En total, el Times ingresó 580,7 millones de dólares por publicidad. De ese total, el 35% se debió a la publicidad digital.

La nota positiva llegó, de nuevo, con los ingresos por circulación, que alcanzaron los 880,6 millones de dólares, un 3,4% más que el año anterior. La circulación digital representó 232,8 millones de dólares tras crecer un 17% gracias a los 583.000 nuevos suscriptores digitales (514.000 del producto informativo y 69.000 de los crucigramas digitales).

Los ingresos por circulación (correspondientes a las suscripciones impresas y digitales y a las ventas del diario impreso) siguieron, por tanto, ganando protagonismo en el negocio del Times. En 2016, representaron el 56,6% del negocio, mientras que los ingresos publicitarios se quedaron en el 37,3% del total. Los otros ingresos aportaron el 6,1% del negocio del diario.

De manera más detallada, los ingresos absolutos y porcentuales del Times a lo largo de 2016 se repartieron del siguiente modo:

  • Circulación impresa: 41,8%
  • Publicidad impresa: 23,9%
  • Circulación digital: 15%
  • Publicidad digital: 13,4%
  • Otros: 6,1%


El resultado económico final del año fue de un beneficio neto de 29,1 millones de dólares, un 54% menos que los 63,2 millones de dólares ganados en 2015.

En el camino marcado por alcanzar los 800 millones de dólares de ingresos digitales en el año 2020, el Times terminó 2016 con un total de 441,7 millones de ingresos digitales (232,9 por circulación digital más 208,8 por publicidad digital), lo que suponía un 28,4% del total. A esta cantidad habría que sumarle una parte de los ingresos categorizados como otros que están directamente relacionados con la actividad digital, como por ejemplo los de comercio electrónico (por la tienda electrónica del Times y los ingresos por afiliación de las webs adquiridas en octubre de 2016, The Wirecutter y The Sweethome).



20 aniversario de la web

El año 2016 había empezado con una celebración: el 22 de enero de 2016 The New York Times festejó el 20 aniversario del lanzamiento oficial de su web, NYTimes.com, con la publicación de un especial multimedia en el que recorría esas dos décadas de periodismo digital.

Captura del especial multimedia sobre el 20 aniversario de la web del Times

Lanzamiento de The New York Times en Español y NYT Global

El 8 de febrero de 2016 el Times lanzó su edición digital en español, The New York Times en Español, con la que el diario quería expandir su presencia en el mercado de habla hispana. A este proyecto está dedicado uno de los capítulos del libro.

The New York Times en Español fue uno de los pasos concretos dados por el Times para crecer en el mercado internacional. Estos planes de expansión se concretarían todavía más dos meses después, en abril de 2016, cuando la compañía anunció la creación formal del equipo NYT Global, que contaría con una inversión mínima de 50 millones de dólares durante los siguientes tres años con el objetivo de ampliar la presencia y el negocio digital del Times en todo el mundo. NYT Global es el tema de otro de los capítulos del libro.

Nuevo plan estratégico sobre el trabajo de la redacción

Una de las conclusiones más claras que puede extraerse cuando se analiza la actividad del Times durante las últimas décadas es que el trabajo de transformación de la redacción para adaptarse a las nuevas necesidades de la era digital es un proceso continuo y necesitado de ajustes constantes. Y el año 2016 no fue una excepción en este sentido.

El director de The New York Times, Dean Baquet, anunció en febrero de ese año la puesta en marcha de un plan para realizar una amplia revisión del trabajo de la redacción que incluiría la identificación de áreas en las que se pudieran ahorrar costes.

El proyecto estaría liderado por el propio director, Dean Baquet, y por el periodista David Leonhardt, cuya responsabilidad anterior había sido la de crear y dirigir The Upshot, el proyecto de periodismo de análisis y datos impulsado por el Times.

“Tenemos que desarrollar un plan estratégico sobre qué debe ser The New York Times y determinar cómo aplicar nuestros valores de toda la vida a una nueva era”, afirmó el director en un mensaje interno dirigido a toda la redacción.

Según Baquet, “aunque nuestros ingresos digitales están creciendo con fuerza, seguimos notando el impacto de las caídas en partes de nuestro negocio impreso”. Por este motivo, según el director del NYT, “la compañía debe seguir gestionando cuidadosamente sus costes”.

El plan estratégico debía permitir descubrir, entre otros asuntos, para qué historias de última hora se debían emplear todos los recursos digitales, impresos y visuales, o si la organización de la redacción era la adecuada o podía ser un estorbo a la hora de cubrir temas transversales como el cambio climático o la educación. Asimismo, el plan pretendía descubrir “qué areas de nuestra redacción no han crecido suficientemente rápido” y cómo debe cambiar la redacción para prestar más atención al mercado internacional.

El director del Times aseguró que el diario tendría siempre una redacción amplia, aunque reconoció que no crecería más y que “probablemente vamos a ser un poco más pequeños”. En ese momento el Times contaba con una redacción formada por unos 1.300 profesionales. Según Dean Baquet, entre las áreas que podrían crecer se encontraban las relacionadas con el multimedia y con la cobertura internacional. Baquet no descartó que en el futuro se tuvieran que realizar despidos, pero señaló que no estaban previstos de manera inmediata.

El trabajo del grupo interno liderado por David Leonhardt, conocido internamente con el nombre de 2020 (en referencia al año 2020, para el que se había fijado el objetivo de los 800 millones de dólares en ingresos digitales), se publicaría casi un año después, en enero de 2017.

A.G. Sulzberger, nuevo editor adjunto del Times

El 19 de octubre de 2016 se dio a conocer una noticia muy relevante para el futuro de The New York Times. Arthur Gregg Sulzberger, de 36 años de edad e hijo del editor del diario, Arthur Sulzberger, Jr, fue nombrado editor adjunto del periódico. Su nombramiento lo situaba oficialmente como el sucesor de su padre y, por tanto, futuro editor del Times.

A.G. Sulzberger, que es como la compañía lo llama para evitar confusiones con su padre, también llamado Arthur, fue elegido de manera unánime por un comité de selección integrado por siete personas representantes de la dirección de la compañía, el consejo directivo de The New York Times Company y el Ochs-Sulzberger Family Trust. La decisión final se tomó el 18 de octubre de 2016.

En el proceso de selección participaron como candidatos al puesto otros dos miembros de la familia -primos de A.G. Sulzberger, que también llevaban años involucrados en la gestión de la compañía: Sam Dolnick, de 35 años, que entre otros proyectos había impul­sado la introducción de la realidad virtual en el periodismo del Times, y David Perpich, de 39 años, que trabajaba en el área de negocios del diario y que había participado desde los inicios, de manera muy activa, en el exitoso proyecto de suscripción digital del Times.

El comité de selección se llegó a reunir una docena de veces durante el año 2016 para evaluar a los tres candidatos, que fueron entrevistados y tuvieron que presentar dos informes escritos con su visión y sus propuestas sobre el futuro de la compañía, según explicó el propio diario al dar a conocer la noticia.

Como ya se ha explicado, A.G. Sulzberger lideró los trabajos del equipo que en el año 2014 publicó el famoso informe interno “Innovation Report”, en el que se proponían diversas medidas para transformar y adaptar el diario a la era digital. Muchas de esas propuestas se habían ido implementando desde entonces.

El nuevo editor adjunto, que empezó a ejercer sus funciones el 1 de noviembre, había también trabajado como reportero en la sección Nacional y como reportero y editor en la sección Metro. A.G. Sulzberger participó además activamente en el documento estratégico “Our Path Forward”, presentado en octubre de 2015.

Desde julio de 2015, A.G. Sulzberger había sido editor asociado de estrategia, y como tal había liderado un equipo centrado en la continua transformación digital de la redacción del Times.

El Times publicó un amplio perfil del nuevo editor adjunto en un artículo titulado “A.G. Sulzberger: Leading Change at The New York Times as Journalism Evolves”.

Cuando acceda al cargo de editor del diario en sustitución de su padre, A.G. Sulzberger representará la quinta generación de la familia que está al frente del Times, después de que el patriarca de la fami­lia, Adolph S. Ochs, comprara el diario en el año 1896. Arthur Sulzberger, Jr., que es el editor del diario desde el año 1992, cumplió 65 años en septiembre de 2016. En el momento de finalizar este libro no se había hecho pública la fecha en la que piensa ceder el cargo, aunque el nombramiento de A.G. Sulzberger como editor adjunto se produjo varios meses antes de la fecha inicialmente anunciada.

A.G. Sulzberger sería el protagonista de la portada de la revista Wired del mes de marzo de 2017, en la que el tema estrella fue un reportaje sobre el pasado, el presente y el futuro del Times.

Portada del número de marzo de 2017 de la revista Wired

Los mensajes en la reunión interna State of The Times 2016

A.G. Sulzberger

El 22 de noviembre de 2016, el mismo día en el que el entonces presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, visitó The New York Times, el diario celebró una nueva edición de su tradicional sesión interna anual conocida con el nombre de The State of The Times. En su primera intervención en este evento, ya en calidad de editor adjunto del diario, A.G. Sulzberger quiso recordar el “profundo compromiso” que su familia tenía con el Times y con el periodismo de calidad que practica.

A.G. Sulzberger reveló que, unos años atrás, decenas de miembros de la familia Ochs/Sulzberger, que controla el diario, suscribieron una declaración de principios para no olvidar cuál era y debía seguir siendo su misión en el futuro. Se decía en esa declaración que el papel de la familia era el de “preservar la independencia editorial y la integridad de The New York Times y mantenerlo como un periódico independiente, sin ningún tipo de miedo y libre de influencia ulterior, y desinteresadamente dedicado al bienestar público”.

“Nos os engañéis –afirmó el nuevo editor adjunto ante la plantilla del periódico–. The New York Times sigue siendo el modelo de referencia para el tipo de periodismo de calidad del que depende nuestra sociedad. Periodismo que es independiente, digno de confianza y practicado sin miedo ni favoritismo”.

Tras mencionar el espectacular crecimiento del número de suscriptores que se produjo tras las elecciones presidenciales ganadas por Donald Trump –“un recordatorio de que nuestro país nos necesita”–, reafirmó el compromiso inquebrantable de su familia con el Times: “A lo largo de los años, hemos visto otras grandes organizaciones periodísticas perder de vista su misión o perder el control de su negocio. Eso no sucederá aquí. Habrá momentos difíciles. Pero nuestra estrategia se ha construido con el largo plazo en mente y tengo la absoluta confianza de que nuestros mejores años están aún por llegar”.

Arthur Sulzberger, Jr.

En ese mismo evento –que fue seguido en directo por todas las delegaciones que el Times tiene repartidas por el mundo– intervinieron también el editor del periódico, Arthur Sulzberger, Jr., el consejero delegado de la compañía, Mark Thompson, el director el diario, Dean Baquet, y la responsable de ingresos de la compañía, Meredith Levien.

Arthur Sulzberger, Jr., tras explicar a la plantilla de The New York Times Company algunos detalles sobre la reunión que habían mantenido ese mismo día con Donald Trump –entre 15 y 20 minutos de reunión privada entre él y Trump y un almuerzo abierto de más de una hora de duración, con preguntas y respuestas, en el que participaron unos 25 periodistas y columnistas del diario–, recordó que el principal reto de la compañía era el de “construir un negocio digital suficientemente grande como para mantener las ambiciones periodísticas que hacen que el Times sea tan especial”.

El editor del diario explicó que se estaban haciendo avances pero señaló que “queda mucho trabajo por hacer”. Algunas de las decisiones a tomar serían dolorosas e implicarían dejar de hacer algunas cosas que no eran esenciales para el futuro. “Como organización debemos mantenernos centrados en apostar por cosas que son esenciales para nuestra misión, mientras dejamos otras que hemos hecho simplemente por tradición”, añadió.

Arthur Sulzberger, Jr. mostró su máxima confianza en el equipo periodístico del Times, que calificó como “el mejor y más creativo” del sector, y en el trabajo periodístico que realiza. Recordó los 119 premios Pulitzer ganados por el Times a lo largo de su historia, casi el doble que cualquier otro medio.

Mencionó también algunas novedades como The Daily 360, el proyecto de vídeos diarios de 360º que había lanzado recientemente el Times, los nuevos podcasts o la mejora de la app de realidad virtual NYT VR como una muestra del trabajo innovador realizado por el diario. Además, Sulzberger quiso referirse a los cambios realizados en la edición internacional del diario, renombrada como The New York Times – International Edition y más adaptada a la era digital.

Sulzberger recordó que The New York Times contaba, “con diferencia”, con “el mayor  y más exitoso” negocio digital de pago del mundo de las noticias. “Hemos demostrado –añadió el editor del Times– que cuando se produce un periodismo de la más alta calidad y se involucra profundamente a los lectores en los productos y experiencias que ofrece ese periodismo, un gran número de esos lectores se convertirán en clientes de pago”.

Por esas fechas, el Times contaba ya con 1,7 millones de suscriptores digitales, a los que había que sumar 1,1 millones de suscriptores de la edición impresa. En total, 2,8 millones de personas. “Más gente está pagando hoy por las noticias de The New York Times que en cualquier momento de nuestra historia”, sentenció Sulzberger. En febrero de 2017, apenas dos meses después de este encuentro, el Times anunciaría que se había superado el listón de los 3 millones de suscriptores, entre impresos y digitales.

El editor del diario finalizó su discurso con las cuatro cosas que quería que todo el equipo del Times retuviera en sus mentes tras esa reunión:

  • “Estamos –dijo– en una posición increíblemente fuerte, pero estamos en una industria que ha sufrido la disrupción a un nivel sin precedentes.”
  • “Esto requiere que cada uno de nosotros acepte la noción de que la rápida adopción de nuevas ideas y formas de trabajar es necesaria para nuestro éxito en todos los rincones de la empresa.”
  • “Nuestra misión es fundamental para nuestro éxito. Cada uno de nosotros debe dedicarse a ella.”
  • “Somos la compañía rara y afortunada en la que la misión y los modelos de negocio están alineados. Ponemos al lector en el centro de todo lo que hacemos. Debemos vivir eso sin importar cuál sea nuestro puesto en la organización.”

El director Dean Baquet esboza el futuro Times

Por su parte, el director del Times, Dean Baquet, repasó algunos de los cambios que quería impulsar en la redacción del diario y en el modo de trabajar para seguir avanzando en la inevitable y necesaria transición digital:

  • Incremento de los equipos de investigación en Washington y Nueva York. Dos ganadores de premios Pulitzer, los periodistas Eric Lipton y Matt Apuzzo, pasarían a formar parte de un nuevo equipo dedicado a cubrir de manera específica el mundo de “los lobbies, burócratas y funcionarios” del nuevo gobierno estadounidense.
  • Reforma de la sección Nacional para prestar más atención a lo que sucede en el conjunto del país y ofrecer una visión menos centrada en Nueva York. Estaba previsto ampliar la cobertura de los temas religiosos.
  • Mayor cobertura informativa sobre el cambio climático y los temas de género. Esta era una de las recomendaciones realizadas por el equipo interno de trabajo 2020.

Para cumplir con todos estos objetivos y poder seguir invirtiendo en las nuevas áreas y en el Times del futuro, Baquet dijo que el diario debería seguir realizando algunos recortes en su redacción durante los meses siguientes.

Una de las áreas en las que el director del Times creía que se podía trabajar con mayor eficiencia era la de la edición. “Tenemos que redefinir el rol de los editores en una era más rápida, más digital y más visual, reducir edición redundante y, sí, aprender a publicar el periodismo de calidad que nuestros lectores esperan con menos manos en cada historia”, afirmó. Estos planes formarían parte de las propuestas incluidas en el informe que el grupo 2020 presentaría en enero de 2017.

The New York Times quiere reinventar el diario de papel. La edición impresa del Times, dijo Baquet, “fue construida en una era diferente” en la que las necesidades tanto de los lectores como de los anunciantes eras muy distintas. El compromiso del Times es el de “redefinir y perfeccionar” el diario impreso, y para ello se había creado un equipo integrado tanto por destacados editores como por profesionales del área de negocio que trabajaría durante los meses siguientes “para reimaginar el diario impreso en una era digital”.

El director del Times explicó que en los dos últimos años el diario había realizado muchos cambios. Por ejemplo, había invertido en periodismo visual; había prestado más atención a la presentación de las noticias en los móviles; había ampliado la cobertura internacional pensando en una audiencia global, o había buscado fórmulas para contar historias de maneras distintas.

Cómo presentar el periodismo del Times en el móvil es uno de los grandes retos de la compañía. Esta manera de contar las noticias a través de los dispositivos móviles debería ofrecer algo distinto, “más rápido y más visual”.  La misión del Times, según su director, no está ligada “al papel, sino a los principios. Y si no nos leen, ¿cuál es el objetivo de esos principios?”

Durante el año anterior el diario había invertido tiempo y recursos en la formación interna, y Baquet anunció que el plan se iba a ampliar “para que los periodistas que quieran tener nuevas habilidades para esta nueva era puedan adquirirlas”.

Un caso concreto de formación fue el de Facebook Live, con el que se logró que unos 300 profesionales del Times lo probaran, “muchos con un éxito espectacular”, dijo el director.

¿Hacia dónde va el Times? El director del diario quiso ofrecer algunas pistas sobre cómo es el medio informativo que se imagina en un plazo de dos años. Por ejemplo, dijo que veía un medio todavía más visual, en el que las historias que puedan funcionar como vídeos o elementos visuales independientes “no tengan que esperar a las palabras para ser parte integral del Times”.

El Times del futuro contará con una redacción “donde los periodistas y editores trabajen las historias sin preocuparse por dónde se publican” y sin estar sometidos a la separación tradicional entre secciones. El redactor prepara la historia y el creciente equipo dedicado específicamente a preparar la edición impresa es el que “se preocupa por dónde debe aparecer en el papel”. En ese diario se “combina el periodismo de servicio” con los textos de grandes firmas periodísticas.

Dean Baquet hizo mención durante su intervención a una de las claves que posiblemente ayuden a explicar mejor la transformación que se está produciendo en el diario durante los últimos años: “La creencia de que el Times tiene un rol especial e importante en el mundo es compartida por toda la compañía”, afirmó. Y añadió que todas las áreas de la empresa –redacción, tecnología, producto, marketing, etc., y especialmente la familia Ochs/Sulzberger– “creen en un New York Times independiente, un Times en el que manda el periodismo”.

Donald Trump y The New York Times

Las elecciones presidenciales del 8 de noviembre de 2016 marcaron un antes y un después en la relación entre el diario The New York Times y el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump. De hecho, un antes y un después entre Trump y el sector de los medios de comunicación en su conjunto, al que Trump llegó a calificar unos meses después –en un polémico y tristemente histórico tuit publicado por el presidente en su cuenta personal de Twitter el 17 de febrero de 2017– como “el enemigo del Pueblo Americano”:

Jamás un presidente de Estados Unidos había llegado a ese punto en su enfrentamiento con el cuarto poder. El tuit suponía la culminación de una imparable escalada de ataques efectuados por Trump contra la mayor parte de medios de comunicación de Estados Unidos que había empezado durante la larga campaña electoral y se fue intensificando según se acercaban las elecciones y después de las mismas. Donald Trump pasó a calificar de manera genérica a los medios –con alguna excepción, como la cadena Fox News– como “fake news” por entender que planteaban una visión falsa sobre la realidad y su persona; y sobre los periodistas decía continuamente que eran “las personas más deshonestas del mundo”. Además del Times –al que Trump pasó a calificar en todos sus mensajes como el “failing (“fallido” o “fracasado”) @nytimes”–  entre los medios atacados con más frecuencia por el nuevo presidente de Estados Unidos se encontraban, entre otros, la cadena CNN y el diario The Washington Post.

Para la redacción de The New York Times, las semanas previas a las elecciones, la jornada electoral del 8 de noviembre y los días inmediatamente posteriores a la elección de Trump como nuevo presidente habían sido extraordinariamente intensos. El Times y el Washington Post se habían convertido, durante la campaña, en los enemigos públicos número uno de Donald Trump por sus denuncias contra el candidato republicano.

En el caso del diario neoyorquino, las informaciones más relevantes afectaban a dos de los temas más polémicos de la figura de Trump: sus (no declarados) impuestos y su relación con las mujeres. En el primer caso, el Times obtuvo y publicó la declaración de renta de Trump del año 1995, que revelaba unas pérdidas de 916 millones de dólares que le habrían servido para no pagar impuestos durante los años siguientes. En el segundo caso, The New York Times publicó el pormenorizado relato de dos mujeres que acusaban a Trump de haberlas acosado sexualmente décadas atrás. Los dos temas se convirtieron en elementos centrales de las últimas semanas de la campaña presidencial.

El Times, como también hicieron la mayor parte de periódicos y otros medios de Estados Unidos, había expresado públicamente su apoyo a la candidata demócrata, Hillary Clinton, a la que la mayor parte de encuestas daban como ganadora. En la portada de la web del Times, durante los días previos a las elecciones y hasta las primeras horas de la misma noche electoral, un gráfico mostraba que Hillary Clinton era, por un amplísimo margen, la previsible ganadora según la fórmula aplicada por los expertos electorales del diario.

Pero ganó Donald Trump, y la mayor sorpresa electoral de las últimas décadas se hizo realidad. El shock en el sector de los medios de comunicación fue mayúsculo. También en el Times.

Desde la máxima dirección de la compañía la reacción llegó en forma de mensaje interno, dirigido al equipo, y externo, para los suscriptores y lectores del diario.

El viernes 11 de noviembre, tres días después las elecciones, el editor del Times, Arthur Sulzberger Jr., envió una nota interna a todo el equipo. La nota se hizo pública a través de la web corporativa y también fue compartida en las redes sociales por periodistas del diario. Un tuit de Sam Sifton, responsable de Food, logró en pocas horas centenares de retuits.

En su conciso mensaje, Suzberger quiso recordar la enorme validez que adquirían en ese momento las “famosas instrucciones que Adolph S. Ochs nos dejó: cubrir las noticias sin miedo o favoritismos”. El editor del Times recordó los constantes trabajos de investigación realizados por el diario, que demostraban que el miedo no existía, y expresó el necesario compromiso del Times de informar sobre la nueva administración “sin prejuicios”. Al mismo tiempo, propuso que el diario intentara entender mejor lo que estaba sucediendo en el país: “Si muchos estadounidenses ya no parecen entenderse, hagamos que nuestro trabajo sea el de interpretar y explicar”.

Sulzberger señaló que un periódico como el Times había sido creado justamente para momentos como ese, y añadió que “juntos, hemos construido la mejor redacción digital del mundo, y eso, también, fue hecho para justo este momento”.

Ese fin de semana The New York Times también publicó un mensaje firmado por el editor, Arthur Sulzberger, Jr., y el director del diario, Dean Baquet, dirigido a todos los lectores del diario para agradecerles su apoyo y mostrar su compromiso con “la misión fundamental del periodismo del Times”, que definieron con estas palabras: “Informar sobre América y el mundo de manera honesta, sin miedo ni favoritismo, esforzándonos siempre por entender y reflejar todas las perspectivas políticas y experiencias vitales en las historias que os traemos”.

La victoria de Trump se convirtió en un revulsivo inesperado para el negocio del diario. De manera inmediata, las suscripciones al diario, especialmente las digitales, aceleraron su ritmo de crecimiento. El consejero delegado del Times, Mark Thompson, explicó a finales de mes en una entrevista concedida a la cadena CNBC que, desde el día de las elecciones, el número total de suscriptores había aumen­tado en 132.000. Eso suponía multiplicar por diez el ritmo de creci­miento respecto al pasado año.

Las cifras aportadas por Thompson suponían también un desmentido oficial –y contundente– a lo que unos días antes había afirmado en Twitter el entonces presidente electo: que el “failing” Times estaba perdiendo rápidamente suscriptores.

El día 22 de noviembre, Donald Trump tenía previsto celebrar un encuentro con el equipo de dirección y con periodistas y columnistas de The New York Times. Una parte de la reunión debía ser off the record, pero la otra consistiría en una entrevista abierta en la que diferentes profesionales del Times formularían preguntas al presidente electo.

A primera hora de ese día, Trump publicó en Twitter que había decidido cancelar el encuentro porque, según él, el “fracasado” Times había cambiando a última hora las condiciones del mismo. El diario respondió inmediatamente que no se había producido ningún cambio. Finalmente se aclararon las dudas y el encuentro se pudo realizar según las condiciones fijadas previamente.

Al final de la entrevista, cuya transcripción completa se publicó en la web, Donald Trump, para sorpresa de muchos, llegó a piropear al Times, al que calificó de “una gran joya americana, una joya mundial”.



En cualquier caso, ese positivo comentario quedaría como una anécdota aislada ya que, durante los días y semanas posteriores, Trump volvería a atacar al Times en repetidas ocasiones, especialmente desde su cuenta personal de Twitter (@realdonaldtrump).

De hecho, entre el 13 de noviembre de 2016 y el 21 de febrero de 2017, Donald Trump atacó al Times en Twitter en 20 ocasiones. En 12 ellas utilizó su expresión favorita para referirse al diario: “failing @nytimes”. En otra lo llamó “FAKE NEWS @nytimes”. Uno de los tuits llegó a ser retuiteado desde la cuenta oficial del presidente de Estados Unidos (@POTUS):

Compra de The Wirecutter por 30 millones de dólares

Una de las operaciones que llamó más la atención durante el año 2016 fue la compra por parte del Times, por unos 30 millones de dólares, de los sitios web The Wirecutter y The Sweethome. La adqui­sición, anunciada en octubre de ese año, suponía la decidida incursión del Times en un nuevo modelo de ingresos para la compañía en el ámbito del comercio electrónico: el de la afiliación.

The Wirecutter y The Sweethome, dedicados a analizar y recomendar de manera independiente productos tecnológicos y para el hogar, obtienen sus ingresos gracias a las comisiones que reciben por parte de tiendas electrónicas como Amazon con las que enlazan para que los usuarios puedan adquirir los productos que recomiendan. Fundados en 2011 por el periodista tecnológica Brian Lam, The Wirecutter y The Sweethome se habían ganado una merecida reputación editorial como sitios web de confianza por la calidad de sus análisis de productos.

Para el Times, la incorporación de estos productos presentaba dos ventajas: contar con una nueva vía de ingresos, por un lado, y con una información que encajaba muy bien con el periodismo de servicio que el diario estaba impulsando con otros  productos como Cooking, Watching o Well.

El equipo NYT Beta se hizo cargo temporalmente de la dirección de las dos webs hasta que, en enero de 2017, el Times nombró a uno de sus ejecutivos más destacados, David Perpich, nuevo presidente y director general de las mismas. Perpich, primo de A.G. Sulzberger, había estado supervisando el lanzamiento de nuevos productos del Times y había participado de manera muy activa en el proyecto de suscripciones digitales del diario. Fue una de las tres personas consideradas para ocupar el puesto de editor adjunto del diario, que finalmente recayó, como se ha indicado, en A.G. Sulzberger.

Renovación del edificio del Times en 2017

A finales de 2016, la dirección de la compañía anunció a todo el equipo del diario los planes de rediseño del edificio para adaptarlo mejor a sus necesidades y, de paso, ahorrar costes. Uno de los objetivos concretos del cambio era el de facilitar el trabajo colaborativo entre todas las áreas de la compañía, lo que implicaba rediseñar los espacios.

Las obras, que se iban a realizar durante todo el año 2017, implicarían el traslado provisional de unos 400 empleados de distintos departamentos del Times a otras oficinas, cercanas al diario. En febrero de 2017 la revista The Real Deal, especializada en el mercado inmobiliario de Nueva York, publicó que el Times había alquilado varias plantas del Time-Life Building, edificio de oficinas situado en el 1271 de la Avenida de las Américas, para trasladar temporalmente a esos 400 trabajadores. Ese edificio había acogido históricamente las oficinas de la compañía editorial Time, Inc., que se había traslado en 2015 a Brookfield Place, al sur de Manhattan.

El Times encargó al estudio de arquitectura y diseño de interiores Gensler, con el que ya había trabajado, la renovación de sus oficinas. El rediseño debía ofrecer un “espacio de trabajo más dinámico, moderno y abierto” para “facilitar una mayor colaboración entre departamentos”. En concreto, se querían crear más salas y espacios comunes para el trabajo en equipo, así como eliminar los grandes despachos corporativos, incluidos los del editor y el CEO de la compañía: “No necesitamos preservar esos vestigios de otra era, así que no lo haremos”, afirmaron en su nota interna Arthur Sulzberger y Mark Thompson. La cafetería y las salas de conferencias se mantendrían en la planta 15 del edificio.

La renovación permitiría dejar libres ocho plantas de las 17 ocupadas entonces por el Times, que se quedaría por tanto con nueve a finales de 2017. Esas ocho plantas liberadas se alquilarían, lo que permitiría generar nuevos ingresos. La previsión era que el traslado provisional de los empleados se realizara durante el primer trimestre de 2017 con el objetivo de regresar al edificio del Times a finales de año.

Portada de la memoria anual del año 2016 de The New York Times Company. Fuente: nytco.com

 

Las 50 palabras más utilizadas en la carta a los accionistas de 2016.

La reinvención de The New York Times

ISMAEL NAFRÍA

Publicado: Abril 2017

 

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