El director de The New York Times, Dean Baquet, ha repasado este sábado, en una conversación con la defensora del lector del diario, Liz Spayd, algunas de las novedades que se están preparando para los próximos meses y otros asuntos sobre el momento que vive su periódico.

El Times lleva meses trabajando en un nuevo informe interno, que podría presentarse en breve, en el que se plantea a fondo el futuro del diario. Este informe, conocido internamente con el nombre de 2020, debe abordar  las innovaciones a realizar para alcanzar los objetivos marcados en otro informe interno, “Our Path Forward”, que fue publicado en octubre de 2015. En ese informe, la compañía se fijó el objetivo de multiplicar por dos sus ingresos digitales hasta el año 2020, para alcanzar los 800 millones de dólares. Una cifra que se considera necesaria para que el diario pueda seguir contando con una redacción capaz de practicar el mismo periodismo que hasta ahora.

He recopilado a continuación algunas de las reflexiones apuntadas por Dean Baquet, agrupándolas por temas:

· Más vídeo, multimedia y móvil

“Creo que los lectores –ha explicado el director del Times– seguirán viendo más exploración de maneras de contar historias, un énfasis continuo en vídeo y multimedia” y esfuerzos concretos que reconozcan “que el teléfono es un medio completamente distinto al diario impreso”.

· Cambios en la edición y en el diario impreso

“Vamos a pensar más en cómo vamos a editar The New York Times. Tratar de editar The Times de la manera que lo hacíamos en una época puramente impresa no tiene ningún sentido. Las capas de edición, el número de personas que tocan una historia. El hecho es que ahora escribimos mucho más. Ahora mismo, mientras hablamos, hay una audiencia sobre el hackeo ruso. He estado en reuniones todo el día, pero probablemente hemos escrito 10 entradas. Todos esos posts, y las grandes historias impresas hechas al final del día, no se pueden editar de la misma manera. El reto es cómo seguir siendo rápidos y dar a la gente una historia en una forma que sea certera. Pero es difícil. Si lo logramos, los lectores no notarán la mayoría de estos cambios de edición”.

El diario está preparando también cambios de diseño en diversas secciones del papel. “Acabamos de rediseñar la sección de Cultura. No estoy todavía seguro de cómo serán los rediseños de otras secciones del Times, pero estamos revisando cómo producimos la edición impresa de The New York Times”, ha afirmado Baquet.

· Cobertura informativa del área de Nueva York

Sobre la cobertura informativa de la zona metropolitana de Nueva York, Baquet ha explicado que se seguirá cubriendo a fondo la actividad de la alcaldía y del gobernador, pero el objetivo es el de “cubrir historias que afecten a toda la región, razón por la que ya se ve más cobertura sobre el transporte”.

· Sobre los posibles recortes en la redacción

El director del Times ha afirmado que “tendremos una redacción más pequeña, pero todavía no sé en qué se traduce eso porque hay muchos factores a tener en cuenta. La publicidad impresa, que fue una de las cosas que más mantuvo nuestra redacción -y todas las redacciones- durante mucho tiempo, está cayendo significativamente, y este año más que nunca. La elección de Donald Trump, por ejemplo, también cambia los cálculos; hemos pasado de tres a seis personas para cubrir la Casa Blanca. Tenemos que pensar más en cómo cubrimos las agencias en Washington, porque van a sufrir una dramática transformación. Mi meta es mantener a tantas personas como podamos cuyo trabajo sea conseguir noticias.”

· Sobre el aumento de los suscriptores digitales

El CEO de la compañía, Mark Thompson, se refirió recientemente a la posibilidad de que el Times llegara a tener, en el futuro, hasta 10 millones de suscriptores digitales. La defensora del lector le ha preguntado al director si ese es un número que se había sacado del sombrero o se trataba de un cálculo realista, y en este caso, para cuándo se podría alcanzar dicha cifra.

Dean Baquet ha señalado en su respuesta que “no sé para cuándo, pero ciertamente no esperaba el dramático aumento de las suscripciones que ha visto The New York Times. No creo que la industria haya visto algo parecido… y eso fue antes de Trump. Recuerdo asistir a una celebración, no hace mucho tiempo, cuando superamos el millón [de suscriptores digitales]. Y eso parecía una cosa tan difícil de alcanzar. Y si tenemos más años como el año que acabamos de tener, no creo que eso [10 millones] sea irrazonable. No sé cuándo será, pero no es irrazonable”.

Además, el director del Times ha recordado que “estamos comenzando nuestra expansión internacional, porque la mayoría de nuestra audiencia sigue siendo doméstica. Creo que hay una gran audiencia para el periodismo de The New York Times; creo que mucha gente no sabe lo que hacemos. Siempre es sorprendente cuando hablamos con los lectores: no saben cuánto video hacemos. Hicimos un experimento en el que les mostramos alguna cobertura en el extranjero, y los lectores pensaron que era de Vice. Hacemos más periodismo internacional que nadie en el mundo”.

· Sobre la cobertura política y sobre el uso de Twitter por parte del presidente electo, Donald Trump

“Creo que se trata de una presidencia extraordinaria –ha señalado Baquet-. Y la razón por la que estamos poniendo más energía en cubrirla no es porque tengamos el objetivo de tumbar a Donald Trump. Es porque, literalmente, Trump ha colocado a personas en posiciones de poder que, según los estándares de Washington, te guste o no -y estoy usando esta palabra de manera neutral- son figuras revolucionarias. El secretario de Estado es diferente a cualquier otro que hayamos tenido. Dirigió la corporación más grande del mundo”. Según Dean Baquet, “este es un momento extraordinario en la vida de Washington. Y vamos a cubrir eso muy, muy agresivamente.”

Sobre los tuits que publica Donald Trump, Baquet ha dicho que “no creo que podamos dejar de cubrirlos. Es el presidente de los Estados Unidos. No son comunicados de prensa. Son sus declaraciones a las seis de la mañana”.

El director del Times cree que si se tomara la decisión de no informar, por ejemplo, sobre un tuit sobre el Estado Islámico escrito por Donald Trump a primera hora del día por considerar que no tiene importancia, eso comportaría mucha más opinión y carga editorial “que un desliz ocasional en el lenguaje” empleado por los redactores del diario en las noticias.

Pero es necesario, según Baquet, “encontrar maneras de poner los tuits más rápidamente en perspectiva” y “tratar de averiguar su significado”. Dean Baquet cree que “hay que lograr que sus tuits no establezcan necesariamente el ciclo informativo del día si no son importantes. Pero no cubrirlos, no creo que sea una alternativa”.

· Sobre el lenguaje utilizado por el diario

De manera intencional, el Times está intentando utilizar “una escritura más relajada de lo que solía hacer” para intentar llegar mejor a los lectores, ha dicho Dean Baquet. Según él, la escritura de la prensa de hace una generación “era demasiado rígida, demasiado difícil de seguir, demasiado difícil de entender”.

· Sobre el uso de las redes sociales por los periodistas del Times

“Sigo pensando –ha indicado Baquet- que tengo que encontrar una manera de obtener un mejor manejo del uso de las redes sociales por parte del equipo. Creo que es un problema para nosotros. No creo que haya una forma de evitarlo. No sólo para nosotros, sino para todos. Creo que existe una tensión entre querer que los periodistas interactúen con el público y desear que no lleven esa interacción demasiado lejos”.

“Tenemos que contar con medios que permitan a la gente comunicarse sin un filtro y averiguar cómo hacerlo en las redes sociales”, ha añadido.

Según Baquet, en algunas ocasiones los periodistas del diario han utilizado un lenguaje o un tono en las redes sociales que no estaría permitido en el Times. “Quiero que la gente interactúe con los lectores. Quiero que los reporteros y editores interactúen con el mundo en general. Pero creo que a veces cruzamos la línea, y necesitamos encontrar una manera de no hacerlo”.

· Sobre el papel de los periódicos

Dean Baquet considera que el debilitamiento de la prensa local ha provocado que los medios más poderosos de Estados Unidos se concentren en Nueva York y Washington, quedando el resto del país algo desatendido desde el punto de vista informativo y, por tanto, siendo más difícil entender bien lo que sucede en esas zonas del país.

· Sobre el creciente poder de los lectores

“El lector tiene mucho más poder que nunca, y debe tenerlo –ha afirmado el director del Times-. Es lo más saludable que nos ha pasado. Quiero decir, crecí en una época en la que la entidad más poderosa en el negocio del periodismo era la publicidad. Y los periódicos no sabían mucho sobre lo que los lectores querían. Su negocio estaba impulsado por lo que los anunciantes querían”.

Pero en los últimos años las cosas han cambiado, y los ingresos generados por los lectores ya han superado, en el caso del Times, a los que proceden de los anunciantes. Así lo explica el director: “Y ahora el negocio de una empresa como The New York Times es casi todo lo contrario. Los lectores pagan ahora nuestras facturas más de lo que nunca lo habían hecho. Tenemos que escucharlos, y realmente, realmente, escucharía antes a un grupo de lectores, incluso si están enfadados conmigo, que a un grupo de anunciantes que pudieran estar molestos conmigo. Tienen mucho, mucho más poder. Y creo que -por mucho que nos quejemos de la cambiante economía del negocio, que, ya sabes, nos pone a todos nerviosos- eso es algo bueno. Es una gran cosa, de hecho”.